Llegó el gran día, allí estaba que me iba a dar un infarto de los mismos nervios, mi hermano llamándome por teléfono para preguntarme que por donde estábamos, que él estaba aparcando por la zona con mi sobrina, y no quería perderse el eventazo.. Mientras me enteraba bien de la hora exacta de la salida y de cuando podíamos acceder al box para meter la bicicleta apareció mi hermano con mi sobrina, traía una sonrisa que me confirmaba lo que ahora se ha convertido en la primera línea de un post, no sabía donde me había metido.
Ya con todo el material preparado en el box y el grupo de amater listos para empezar nos dirigieron a la zona donde se saldría a nadar, quedaban unos minutos para poder calentar así que me dirigí a meterme en el agua y ¡sorpresa! … en pleno agosto, en Málaga, el agua parecía del polo norte, por su puesto no se me había ocurrido mirar la temperatura antes ..aunque de todas formas tampoco tenía neopreno así que solo me quedaba echarle valor.
Con todos los familiares y amigos de los participantes allí expectantes, dieron la salida. Me tiré al agua y no había llegado ni a la primera boya cuando me habían adelantado todo el mundo … ya iba con el corazón acelerado .. con los brazos congestionados, el cuerpo helado y la moral por el fondo del mar.
llegando a la mitad del trayecto, en uno de los intentos de sacar la cabeza para respirar y sobrevivir me fijé que había un kayak con dos chicos de la cruz roja, estaban velando por la seguridad de los participantes, o mejor dicho del participante porque prácticamente estaba sólo en el agua, ya habían salido casi todos. En una de esas bocanadas de aire escuché a uno de los chicos preguntarme si quería dejarlo y subirme al kayak.
¡ De eso nada ! no había llegado hasta allí para abandonar, antes hubiera preferido ahogarme, esto lo pensé, al chico sólo le dije que no.
Conseguí salir del agua, allí estaban los tres, Reme literalmente llorando, mi hermano y mi sobrina ¿pero que te ha pasado ?, ¿estábamos asustados? creíamos que te habíamos perdido .. todo eso me lo decían mientras cogía aire para continuar y fingia un tiron en la pierna por la vergüenza de salir el último, pero es más, entre el penúltimo y yo ..no lo recuerdo bien pero había una diferencia considerable no se si de 10 minutos o más, imaginaros la diferencia de tiempo con el primero que salió del agua.
Llegué al box para ponerme el casco y el dorsal , y cuando llego a la zona de la transición donde ya puedes subirte en la bici, me para un staff del evento y me dice que si estoy bien para continuar que estaba al límite de la descalificación por tiempo, ¡ claro ! ha sido solo un tirón ya me he recuperado, le dije.
Justo al salir en bici me enganche con una chica que llevaba buen ritmo, me pegué a ella y comencé a pedalear fuerte, a recuperarme física y sobre todo mentalemente… Iba pasadísimo de pulsaciones, si hubiera llevado un reloj inteligente seguramente hubiera explotado.
Me daba igual, tenía que recuperar posiciones para no quedar el último y así fue. Empecé a adelantar participantes que cuando escuchaban mi respiración giraban la cabeza para ver quien era el insensato que iba de esa forma.
Después de dar todas las vueltas al circuito con el desgaste físico que genera ir con la intensidad que iba,curiosamente me encontraba bien, fuerte para hacer una buena carrera a pie.
Tuve que adelantar a bastante gente porque mientras salí disparado para hacer el circuito corriendo escuché a alguien decir ¿donde se ha metido “juanito” que ya está corriendo el que llegó último?
Después de todo el esfuerzo que tuve que hacer la carrera fue un paseo, es cierto que mi carácter competitivo no me dejó descansar y di todo lo que me quedaba para recuperar puestos.
¡ Por fin ! estaba la meta a unos pocos metros, mi familia esperándome para recibirme como si hubiera ganado la carrera y os lo prometo que yo sólo pensaba en entrenar cuanto antes la natación.
Es muy difícil o por lo menos para mí, que no sé escribir, transmitir las sensaciones que tuve en aquella carrera, se me pasó de todo por la cabeza, menos abandonar, se me pasó de todo, otro momento increíble fue cuando literalmente saqué fuerzas no se de donde para empezar a recortar puestos y no quedar el último.
Esa sensación de superación propia es una de las mejores cosas que me han pasado en la vida, no exagero.
Este es otro de los motivos de SegundaVuelta, ese esfuerzo, esa superación no puede quedar ahí.